
Artículo invitado de Certus Law
Si posees un inmueble en España, o estás pensando en comprar, hay un paso legal que muchos compradores extranjeros pasan por alto por completo: otorgar un testamento español.
Puede que no sea el tema más emocionante, pero no planificar correctamente tu herencia en España puede provocar costosos retrasos, disputas familiares y una carga fiscal significativa para tus seres queridos. La buena noticia es que no tiene por qué ser complicado, siempre que adoptes el enfoque correcto desde el principio.
Muchos compradores del norte de Europa asumen que su testamento en su país de origen lo cubrirá todo, incluida su propiedad española. En la práctica, sin embargo, rara vez es tan sencillo. El derecho sucesorio español tiene sus propias normas, procedimientos y, sobre todo, sus propias implicaciones fiscales.
Disponer de un testamento redactado específicamente conforme al derecho español hace que el proceso sea considerablemente más ágil y rápido para tus herederos, y evita costosos procedimientos legales transfronterizos.
En virtud del Reglamento (UE) 650/2012 (el Reglamento «Bruselas IV»), los ciudadanos de países de la UE pueden elegir que la ley de su nacionalidad rija la totalidad de su herencia. Sin embargo, incluso en ese caso, tener un testamento español separado para tus bienes en España simplifica enormemente el proceso y ahorra tiempo y dinero cuando llegue el momento.
Un testamento ológrafo lo escribe íntegramente a mano el testador, sin la intervención de notario ni abogado. Aunque no cuesta nada, los riesgos superan con creces el ahorro.
Tras el fallecimiento del testador, un testamento ológrafo debe pasar por un proceso formal de validación judicial (acto de notoriedad) para establecer su autenticidad. Es fácil de perder o destruir, accidentalmente o no, y no ofrece ninguna garantía de validez legal. También es mucho más vulnerable a impugnaciones por parte de herederos u otras partes interesadas.
Nuestra recomendación: evita esta opción por completo. El aparente ahorro de unos cientos de euros puede costar miles a tus herederos, en tiempo, honorarios legales y conflictos familiares.
Este es, con diferencia, el tipo de testamento más común y recomendado en España.
Se firma ante un notario español, quien verifica tu identidad, se asegura de que el documento cumple con la legislación española y conserva el original en su protocolo oficial.
El testamento se inscribe después en el Registro General de Actos de Última Voluntad (Registro de Últimas Voluntades) en Madrid, lo que significa que, tras tu fallecimiento, tus herederos pueden verificar fácilmente su existencia y obtener una copia autorizada.
Un testamento notarial proporciona seguridad jurídica, es casi imposible de perder y reduce en gran medida el riesgo de disputas o impugnaciones legales.
El coste es mínimo, normalmente entre 50 y 100 €, y el proceso suele completarse en una sola cita, siempre que sepas qué quieres incluir.
Nota importante:
Aunque el notario garantiza que el testamento sea legalmente válido, no ofrece asesoramiento sobre el contenido del testamento ni sobre sus implicaciones fiscales. Para situaciones sencillas, esto puede ser suficiente. Pero para muchos propietarios, especialmente aquellos con bienes en más de un país, merece la pena dar un paso más.
Esta opción combina la seguridad de un testamento notarial con asesoramiento legal y fiscal personalizado previo.
Un abogado especializado revisa tu situación general, tus bienes en España y en el extranjero, tus circunstancias familiares, tu estatus de residencia y las normas fiscales aplicables, y te ayuda a estructurar tu testamento de la forma más eficiente posible.
Esto es especialmente valioso si:
El impuesto de sucesiones en España puede ser considerable y las normas varían significativamente entre regiones. Andalucía, por ejemplo, tiene su propio régimen fiscal autonómico que puede ofrecer ventajas importantes, pero solo si tus asuntos están correctamente estructurados con antelación.
La inversión en un asesoramiento legal adecuado en esta fase puede ahorrar a tus herederos muchas veces esa cantidad.
Un testamento español no es un gasto: es un regalo para tu familia.
Por el precio de una escapada de fin de semana, puedes dar a tus seres queridos la certeza de que, cuando llegue el momento, todo se gestionará de forma ágil, rápida y sin costes innecesarios.
Si posees una propiedad en España y aún no tienes un testamento español, te animamos encarecidamente a actuar cuanto antes.
En Certus, con sede en Málaga, pueden asistir a ciudadanos extranjeros durante todo el proceso, desde la revisión inicial de tu situación personal y fiscal hasta la firma ante notario.
Trabajan en inglés y tienen experiencia en las cuestiones específicas que afrontan los compradores nórdicos y de otros países del norte de Europa en Andalucía.
No dudes en ponerte en contacto para una consulta inicial. Estarán encantados de asesorarte sobre si un simple testamento notarial es suficiente para tu situación o si merece la pena una planificación previa.
Tener una propiedad en el extranjero no es solo cuestión del presente: se trata de crear claridad y seguridad para el futuro.
Con Estity puedes:
Un testamento español es una pieza del puzle; tener todo estructurado y accesible es lo que realmente aporta tranquilidad.